Los residentes del pequeño pueblo
de Taos, en Nuevo Mexico se vieron sorprendidos al atardecer del domingo 28 de setiembre por la presencia de un objeto brillante en el cielo, en apariencia mas grande que un planeta o estrella pero mas pequeño que la luna.
El objeto tenia un color blanco azulado, para luego adquirir una tonalidad cercana al amarillo y luego al naranja a medida que se acercaba el crepúsculo.
El avistamiento provocó gran expectativa, y llamados de oyentes inundaron las centrales de la emisora local KTAO preguntando insistentemente de que se trataba.
Asimismo, el brillante visitante fue visto tambien desde Albuquerque, desde donde los testigos afirmaron que éste emitía flashes a intervalos regulares.
Otros observadores desde Pecos que pudieron verlo con largavistas afirmaron que el objeto era traslúcido y presentaba apéndices como si fueran "ubres de una vaca", en tanto que las centrales de la policia en Santa Fe y Las Vegas (Nuevo Mexico) recibieron varios llamados
reportando el objeto.
Finalmente, tras algunas consultas con la oficina local de Meteorología, que descartó toda responsabilidad en el hecho, el diario Santa Fe New Mexican surgió la posibilidad que luego sería confirmada como cierta: se trataba de un globo estratosférico de grandes dimensiones lanzado esa misma mañana desde la base de la NASA en Fort Sumner, Nuevo Mexico.
A bordo viajaba BLAST (Balloon-borne Large Aperture Sub-millimeter Telescope) un instrumento desarrollado por varias universidades de EEUU y extranjeras destinado a medir el Fondo Cosmico de
Microondas en longitudes del espectro submilimétricas.
El instrumento habia sido lanzado luego de casi un mes de espera, debido a inconvenientes de tipo meteorológico. Una crónica detallada de los procesos previos de preparación del vuelo e imagenes del mismo pueden verse en el sitio del proyecto mantenido por Mark Devlin. Asimismo la cobertura del aterrizaje está disponible en el sitio web personal de Matt Truch.